Sin perdón

Se volvió abrir la sima  engullendo las buenas intenciones,

los susurros tornáronse en ladridos

y las palabras mordieron con sus fauces

dejando al descubierto a las viejas heridas

que sangraron de nuevo

como si, al punto, se tornaran primicias.

Costurones de espanto, brotaron de la fiebre

-parecía tan débil- pero no, tornose luego en lobo.

Segó con tanto odio, las pasadas penurias

tiñéndose de rojo, la sala en que yacía,

ladrando obscenidades, sudando odio encendido.

Luego se hizo de noche, el espanto torció

la esquina, como antaño. Por el desagüe fueron,

las promesas  ungidas. La calma, el resurgir

y las horas calladas que cubría el sosiego.

No habrá más cercanía, ni reposo de paz.

No volverán las luces a empañar los crisoles

en donde me sentía segura, pensando,

que con los años, algo, sutil, breve…

pero había cambiado.

Y no. El lobo jamás pierde ni las fauces ni el diente

cuando puede te abraza con su larga mirada

para, de cerca, hundirte, una cruel dentellada…

Soñaré que no existe. Sacaré su vidriosa mirada

de mis horas, y luego, enterraré muy hondo

lo que de ti me llama.

María Toca Cañedo.

Santander-26-03-2021.  23,18

Solo la muerte expurgará las vidas.

Las hará olvidables, borrará lo pasado y llegará el olvido.

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Augurios

Anda el futuro incierto,

 manchado de grisuras con nubes plenas

de lluvia oscura,henchidas de tormentas

prestas a descargarse al menor tino.

 

Bronco está  el horizonte,

allá, a lo lejos,  saltan tormentas…

 que en  lontananza desatan truenos.

Detrás de las montañas se huele la hojarasca

que arrebolada y brava

se torna hacia la casa, cual viento agreste

marchando, torvo, por las  alcobas.

 

Está la tarde triste,

cubiertas las montañas de  malos cirros;

cual  pozos  humeantes

sobrepasan los cielos

y se adivina cerca tormentas bravas

que, de soslayo,  rodean lindes, invaden tierras.

 

Se acerca sigilosas adversidades

que en forma de colmenas se abren y cortan

el cielo y su raigambre cada mañana.

Los miedos se me acechan, ojos y luces

escrutan en la esquina de la morada

que llenan de nimbos negros los aledaños

y se intuyen lobos fieros tras de  los vanos.

 

Niña, refúgiate en la casa

que mi regazo abierto sea tu cuna,

no me salgas deprisa al extrarradio

que la galerna augura

males pasados.

 

Tornan viejos desmanes, odios inciertos,

regresan, con lento paso,  torbos rencores .

 

Vente niña, entra en la casa

donde mi cuerpo sirva de parapeto

para que la tormenta no te arrebate

ni los malos vientos se me adelanten.

María Toca Cañedo©

Santander-17-03-2021. 16,51

Publicado en poema, Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El silencio y los domingos

Un silencio, callado estertor de los domingos

cuando la sima se me abre ante los ojos

y el tiempo parece detenido,

 entre los visillos entornados de mi cuarto.

 Entonces, solo entonces,

siento el hambre de unos brazos conocidos.

Cuando la gaviota se posa en el tejado

y contempla indiferente mi presencia,

que varía entre desolada y expectante,

por las desconchadas alcobas de mi casa,

ella, la gavia altanera, es mi única compañía

interlocutora de  soliloquios

mientras la pesadumbre se cimenta

 con la grumosa argamasa de mi tiempo.

Justo entonces, se me tornan las viejas añoranzas

y extraño con tumulto de dolor a los  viejos  apegos,

ceñidos, como estaban a un presente encadenado

con nostalgias y rencores. Desechados tiempo ha

 siendo ahora magnificados por la ausencia.

¡Que sutil deseo me acompaña

agrietándome los labios de la sed de besos nuevos!

dejándome exhausta de nostalgias

al pairo del deseo de apoyar la febril frente

y dejar que unos fuertes brazos mecieran

con la dulce calma de un pecado,

sutil, breve, conciso…

como siempre fueron las pasiones

vividas de soslayo, casi como  si al  sentirlas

fuera visto como lo más cercano a un milagro.

María Toca Cañedo©

Santander-13-03-2021. 23,39

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Qué hacer cuando nace la piedad

¿Y qué hago ahora si me brota la ternura?

si al verla, encerrada en su nube,

cubierta de lunas en penumbra

y con la piel fina como espuma

se me crece un incierto sentimiento

que no quiero sentir, pero le siento.

Que trabajo condonar las deudas

que se produjeron en el pasado

sin menoscabo de que tornen

en breve, en un futuro despiadado…

¿Qué hacer cuando se escapa una lágrima furtiva

ante la emoción de una palabra?

quizá es el hambre de sentir mano de madre

o la deserción que se me tienta en las entrañas.

Lo ignoro, pero no quiero sentir piedad

ni el brío que me brota  ante su fragilidad

que me elucubra la penuria de saberla

vieja, ciega y cobarde…

desvalida ante mí,

sin más asidero que mi mano

y la seguridad del terror ante su fin

que sabemos de sobra, inmediato.

María Toca

Santander- 12-03-2021

A María Cañedo, yo sé por qué.

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Encharcada la calle

por lagrimones lánguidos

que dejan caer las nubes.

 

Entre escarchas bruñido,

el cielo, en nocturno tornado;

con  la amenaza siempre,

 de algún rayo que cruza,

exhalado la aurora.

Los pasos no hacen huella

porque el piso no deja

que se posen en las losas temblantes

por donde van pisando.

 

Con caminar pastueño,

sin mirarse siquiera

con algunos  extraños,

que en esa misma hora,

caminan solitarios,

despoblados , distantes,

tal que almas en duelo.

 

Las luces se abocinan,

las ventanas  se entornan,

como cirios ardientes,

las luces de la vía,

tintinean despacio,

pareciendo, concisas,

la antesala de un invierno muy frío.

 

Con premura y abrigo,

camina, la viandante…

Ahora aprieta el gabán,

luego arrebuja el cuello.

 

Hace frío en la calle,

aposento del miedo

donde la soledad se adueña

y el silencio, por momentos,  se jacta,

tal que no hubiera nadie.

La ciudad es umbría, esquiva,

 extinta de transeúntes.

 

Las manos las apresa

en bolsillos sin fondo…

guareciendo las garras,

dejándolas inermes.

Los ojos entornados,

los dientes van bien apretados

y en la boca la mueca

que nos hace el infierno.

 

La caminante vaga

por la ciudad infame,

¿Quién sabe si tiene techo?

o tan solo la guardan

las quimeras infaustas

de unas horas sin dueño.

 

De lejos unos ojos

encendidos, rodantes,

iluminan el trecho del camino

…es tan solo un  instante

que salpica de cieno.

 

Un gato salta raudo

 por entre cajas yertas

con el grito del hambre

y el espanto enredado

en su cuerpo menguante.

 

La caminante sigue,

sin sobresalto, inerme,

el destino marcado.

 

Hoy, ayer fue mañana

porque el futuro anida

entre sombras, cautivo,

sin paño, tan solo  envuelto en las resmas

de un pasado lejano

que deshizo los hielos

mientras se saborea

el sabor del olvido

que  está siempre  quebrado.

María Toca©

Santander-28-02-2021.  20,34.

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

Anaqueles del tiempo

En un rincón pequeño…

donde guardo recuerdos

envueltos entre hojas,

caídas del almendro

de aquel jardín lejano

escondido del viento.

Justo, entre setos y arbustos,

que entre maleza crecen,

se encuentran las historias

vividas. O las otras…

Las que no se vivieron

y quedaron en sueños,

sin cumplirse, añoradas,

porque siempre se anhela

lo que no se ha vivido.

No hay sabor más gustoso

que el sabor de los besos

-olvidados- porque nunca se dieron.

Ni amores más recordados

que los que se perdieron

y vagan, cual fantasmas,

por los viejos jardines,

de la memoria impía,

esa que no se olvida.

Allí, entre esos rincones

-guardados, entre légamo y guano-

están las membresías

que anidan lo vivido

en viejos anaqueles

que son todo lo que tengo…

Bien guardado de espantos.

María Toca©

Santander-27-02-2021. 22,23

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Diluidos

Se diluyeron los ojos

en borradas ausencias

en sueños, en contiendas,

escorzo de lejanía…

apenas recordado.

Se me fueron historias

en borrones de líneas

que se escriben con tinta

vertida por lágrimas y hastío.

En el patio florido

donde a ratos

se escucha hablar al mirlo

y las flores vecinas

decoraron tabiques

mientras el agua clara

diluía pasiones, que remaban por ella,

en contra de corrientes

y a favor de las brisas.

Se me fueron las fuentes,

se liquidaron días

envueltos en la nube

escarchada del cielo;

y mientras más vivía

se labraba la historia

en la que te quería

y tú me perdonabas.

Anudadas las manos

salimos al ensanche,

la noche nos envolvía…

daba igual, porque llevábamos puesta

la luz de madrugada

que nos iluminaba.

María Toca©

Santander-27-02-2021.  21,26.

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Solo yo

Nací en un lugar oscuro, padecido, nublado

casi lóbrego, erial abjurado de luz,

desierto plagado de escarcha

rodeada de alambre de espino.

Al crecer, sin más compañía que el campo;

amé las mañanas, las flores,

el olor del heno y el placer que da

pisar la hierba henchida de tibio rocío

                                                      en verdes mañanas. Soledades

que apenas cubrían las noche en sombras,

los días helados sin más compañía

que un gato feliz que arrullaba mis penas.

Hallé entre las hojas de un libro escondido

                                                     respuestas y varias preguntas…

                      que otro sació y engendró nuevas dudas.

Fui mi educadora, mi madre, mi padre,

 me fiel compañera. Soledad

que rumiaba el alma haciendo un gran socavón

donde antes latía con dulces plegarias

eso que otros tienen: un buen corazón.

Labré una coraza que me protegía…

                                                       mas luego aprendí que era a la vez,

aislante y grito ensartado

que a tantos ponía en huida.

Tuve que bajar las defensas,

aunque hirieran cuchillos de filo apretado,

hoy, camino despacio en pos de la calma,

de un dulce reposo y puedo decir

                                                            que sí, que he llegado a firmar armisticio

con esa que llamo, amiga de alma,

que va de la mano conmigo. Y soy solo yo.

María Toca Cañedo©

Publicado en poema | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Ayer es hoy, mañana…

Se me fueron yendo las  horas

discurridas entre meandros, escondidas,

con ansias recibidas y a poco,

según se van marchando

añorando estirarlas

 para que cunda el cuento de la vida.

 

Ayer era mañana,  hoy es ayer…

el presente no existe, se escurre

entre los dedos tal que aire.

 

Quizá soñé tan alto

que a fuerza de esperanzas

se me frustró el presente

y se me diluyeron los momentos

como tibias escamas de los peces.

 

El tibio sol acarició mi cara,

leí un poema, un texto hermoso,

quizá soñara con alas altas

con las que surcar los horizontes,

o tan solo me sirvieran para volar,

rauda, a ras de tierra.

 

Lo ignoro, solo noto que se me fue la hora,

se me escurrió el silencio

en que discurren mis jornadas

y siento el presente, tal que si fuera

agua cristalina entre mis manos.

 

Porque ayer era mañana,

y hoy no sé siquiera si  ha sido,

ni que  depara lo que resta de camino.

Ayer se me escurrió, hoy,

apenas es nada. Quizá mañana…

María Toca Cañedo©

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Desnudarse

Se desnudaron de nieva las montañas,

con mano lenta desvistieron sus ropajes

y quedaron, luengas, desvestidas

mostrando la roca desnuda a la solana.

Con paso lento, el sol fundió bien la cellisca

arrojándola , líquida, hasta perderse

en ese mar que pasta y difunde

la vida por los rincones de esta tierra,

que a fuer de patria,  solo es tímida barriada.

A pocos días lucía blanca, nívea,

espumosa, la nieve, en las alturas…

hoy, descarnaste la blancura

y muestras la montaña bien desnuda.

Sol que nos mece y acaricia,

malecón de frutas prohibidas

que luces a ratos, y a escondidas

muestras tu tibia cabeza a mis costumbres.

A veces mis ojos se enternecen

con la vista perdida en las alturas,

algunas blancas, otras  con grisuras,

que permutan belleza con las nubes

de ese cielo encebollado de celaje.

María Toca Cañedo©

Santander- 31-01-2021. 17,45

Desde mi feliz ventana. La Leva. Santander.

Publicado en poema | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario