Una sonrisa te salva del despiece,

un texto bien guardado en la memoria…

un libro en el estante,

una flor seca entre las hojas

que guardaste la tibia mañana

en que la vida se tornaba liviana

y te pensaste que el mundo te cabía en la cabeza.

Esa risa infantil que te recuerda

la niñez; aquel sueño en sementeras

de lo que suponías era vida,

expectativas, misterio y fue camino

que al fin trampeaste al caminar.

La canción perdida en la memoria

que al escuchar te despierta los recuerdos

del abrazo, del beso primigenio

y de aquella explosión de dinamita

que fue el primer y único enamoramiento

de aquel tiempo.

Un olor a yerba que reposa

en el jardín lejano del hogar

cuando padre era joven y segaba

con brío, colodra y un dalle

que cada poco había que afilar.

El heno del verano, el mejunje

que la abuela te llevaba al despertar

en tazón humeante, bien provista

de leche, huevo y un buen pan.

Se nos llenan los patios de recuerdos

-alguien lo llama nostalgias, yo le digo

andar a tientas, recordar-

conforme el camino se achica

el solsticio se agota

y se intuye cada poco el final.

Reposamos como dulces ninfas en espera

de que despierte la vida

y el capullo de crisálida en espera

se nos forme de pronto,  brotando

la bella y colorida mariposa

en un vuelo alto en libertad.

Quizá ese sea el proceso…

crecer en un estrecho capullo

para luego, lanzar alas, ser hermosas

y volar.

María Toca Cañedo©

Santander-06-07-2024. 10,54.

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan Desmemoriados. Poesía: Contingencias
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