Las Visitas.

Es curioso, cuando doblo la esquina de la vida,

la que me lleva, recta, hacia su fin; justo esa,

se me escarcha la memoria, deja hilos,

entre los visillos opacos del ayer.

 

Es notorio que la piel se aja y la mirada

se apergamina, acristalando de agua unos ojos,

que ha poco brillaban cual luceros

iluminando el amanecer. Y ahora…

se me pliegan entre surcos y olas

de un mar violáceo y encrespado sideral.

 

Es curioso, cuanto menos queda del camino,

más la vista se vuelve hacia atrás;

 contemplando  lo vivido, el transcurso

de un tiempo de algodón que ya no da de más

y se pierden en los ancestros los recuerdos

cerrando capítulo a capítulo el libro del ayer.

 

Me sorprenden cada día las visitas

que me hacen los antiguos integrantes de mi hogar;

los recibo con honor, sirvo galletas, un buen té

y dejo que me cuenten su pesar.

 

Cuando miro hacia atrás veo la vida con distancia,

el sendero caminado con la calma

de quien mira del revés un viejo libro

y se apresta a cerrar el capítulo final.

María Toca

Santander-19-03-2019. 16,59.

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Se me arrugan

Se me arrugan los recuerdos,

de mantenerlos guardados en cajitas

me envejecen, se hacen mustios

y no dejan de sorprenderme a cada rato…

 

Cuando intento sacarlos

 responden al envite, con evasivas y con ripios.

Se hacen indolentes, los recuerdos,

a cada rato se fusionan

con entusiasmo con el guano

y se me funden con olvidos y con preces.

 

A costa de sacarlos de paseo

se me cansaron, de andar en solfa;

 me prometen que si los dejo descansar

vendrán de pronto a sorprenderme

 me dejarán el beso de la nostalgia

en mi frente. Mientras tanto

…los dejaré quietos, con cariño

porque son míos. Mis recuerdos,

los indolentes y cansados.

María Toca

Santander-18-03-2019. 16,20

 

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Ira

Ira, violencia ciega, arrasadora llama

que crepita y  duele, ardiendo

entre los flancos, de un alma torturada.

Ira, dolencia fuerte que no se apaga…

puño que erige como flecha

de dirección tan vaga que no se siente.

 

Ira, ceguera loca que no se aplaca.

 

Hombres con ira, puñales ciertos

que salen hacia el cielo

parándolos  apenas un pecho roto

con las esquirlas de fiebre y miedo.

 

Violencia que se ampara bajo los techos

de una casa, que arde y lenta se abrasa,

sin humo, sin llama, queda, callada…

apenas se oyen gritos

porque lo que no es de nadie

siempre se calla.

 

Dolor y miedo. Niños que corren

con velos rotos  tal que guiñapos,

descubren a lo lejos, yertos,

 los cuervos al acecho.

 

Miedo, violencia ciega. Ira,

rabia que se desplaza hacia unos cuerpos

que se quebrantan y ya sin alas

se quedan  muertos, tal que fueran

las cenizas que sopla el viento.

María Toca

Santander-10-03-2017. 19,51.

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Felicidad

Algo parecido a la felicidad

se me agarra y adhiere a la garganta

hasta hacerla suspirar y aflojar el lazo

que, de continuo, la mantiene bien cerrada.

Un suspiro, un grito, una piel…una cruzada

que emprendo cada día al encontrarme tu mirada

envuelta en nieblas y enzarzada con la mía

tal que la noche la encerró en madrugada.

Con la sonrisa tibia de inocencia

y el grito solapado que me alegra

el despertar cada mañana

cuando me miras entre el sueño

y el gozo de sentirte abrazada.

Algo parecido a la felicidad

me acompaña enroscada en la costumbre

de amarte mientras creces

y me aprendes los caminos

horadados  por la suerte

y que te muestro a poco de tenerte.

Para Jimena. Otro más

María Toca

Santander-10-03-2019. 0,26.

 

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Soledades

No puedo cambiar las soledades,

se me prendieron en el alma y en el cuerpo.

No puedo…o no quiero. De tenerlas tan cerca

me estallaron los lazos

y ahora las tengo por  amigas.

Soledad que resiste, compañera

del triste recorrer de mi camino

me das la mano, me asistes

en cada rincón de jornadas y atavíos

conformándome siempre a tu antojo

como la fiel  aliada que acompaña.

Por eso, ya no me resisto ni ansío

compañía alguna o ceguera

de amores y pasiones encendidas

porque hice de la soledad, mi compañía.

María Toca

Santander-01-03-2019. 21,59

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Días…

Días que una no está para gran cosa,

serán las pertinaces secuelas de la vida

o los años, que no se cumplen de forma impune

y se acumulan, entre los huesos, haciendo escarcha

y día sí, día no remueven la pereza y la costumbre.

Hay días con cadenas atadas al recio caminar

que cubren el resorte de los vientos

y se llevan en la espalda kilos de carga inoperante

y la aspereza del semblante se riega de lágrimas espesas.

Días de sombras, de cargas y nostalgias

que una no sabe a qué adolece ni que parte

de la vida se le escapa. Son días de semblanza

de reparos y silenciosos reproches que alteran

la torva situación de la costumbre.

En esos días, en que una no está para reproches

ni para oír goznes o llamadas en las puertas

y que la pereza tiende a enseñorearse…

justo en esos días, tan solo escucho la poesía

en lógico aquelarre que salva

las esquinadas rutinas de la  vida

y la hace más llevable.

María Toca

Santander-24-02-2019. 20,01.

 

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Mientras arde, mi tierra huele a humo

Mi tierra huele a yerba fresca,

en primavera,  cuando recién la corta

el campesino con su dalle.

Mi tierra huele a fiera marejada

cuando las olas se le encrespan y se rizan,

los días de invierno, en que se enfada

el mar y brama en soliloquio con la luna.

Mi tierra huele a miedo algunas veces,

a humedad en madrugada,

cuando cantan los grillos

mientras  se despereza la pajarada

asaltando el valle en cualquier parte

y se funde la oscuridad con la mirada

que llega justo hasta la montaña más cercana…

Mi tierra es calma, verde y sombra

de árbol, chopera y entelequia bien armada.

Mi tierra, hoy se quema.

Y me faltan manos que acudan a salvarla

y lágrimas que apaguen sus heridas.

Mi tierra se calcina en madrugada

cuando zafios, asesinos la maltratan.

Mi tierra, bienamada por voces fieras

que hacen patria de un trapo cualquiera

y no saben que a la patria no hay que gritarla

que llega tan solo  con amarla y respetarla

porque ni es nuestra ni de nadie.

La tierra es lecho, útero de madre

que nos anida por un estrecho lapso

de una parte de la historia

mientras nosotros caminamos hacia el fin

ella, quieta, recibe a los que nacen.

María Toca

Santander-17-02-2019. 17,07

Mientras arde

 

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