Reposan las piedras, en el silencio aguado

prendidas por bramante de la tierra

que aposentan las pisadas furtivas

de las verdes praderas, regadas por el río

que recorre el sendero trazado por el tiempo.

 

Si pudiera ser agua para abrevar los prados

y las fuentes manaran la savia

que mi humilde sangría dejara en poso firme,

me sentiría grande y sencilla cual puerta

que se abre, para que bebiera el destino.

 

Bajar por la montaña, en busca de las lomas

y de las praderías. Correr brava

en pos de la llanura

y allí, sin más, apacentar la sed

y hacerme tierra firme,

alimentando umbríos.

Si pudiera ser guijarro tras del rio

canto rodado que entonara la voces

y  por la noche acunarte con mimo.

Dejaría la vida, sería fin y principio

y sin pensarlo apenas, cubriría

mis sueños con una amanecida.

Si pudiera ser agua, o piedra,

o tan solo escarcha que cubriera

de un manto dulce a mi tierra

me quedaría quieta, absorbida por ella.

María Toca

Santander, 06-06-2020. 0,12.

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan Desmemoriados. Poesía: Contingencias
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