Costumbre

Porque todo se destruyó de un golpe
quedando torva la memoria,
lacerada, a veces, otras sórdida
mientras el amor no se pasaba.
Al contrario, dolía más,
aderezado con la ausencia
y los jirones que prestaba la memoria .
Porque los días se hicieron lunes
y las horas remanso de agua turbia…
tuve que aprender a vivir
entre las dulces costuras
de la vida.
Por ello, por tanto y más,
el estoicismo hizo costumbre
y se remanso la tierra
cuando los sísmicos movimientos
se acaldaron un tiempo.
O quizá, es que me acostumbre
a vivir siempre en penumbra
y ya no sé percibe la memoria
ni el reflejo de la luz
que emanaba, de la que yo era por entonces.
M. Toca

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan Desmemoriados. Poesía: Contingencias
Esta entrada fue publicada en poema. Guarda el enlace permanente.