Y ya no queda nada

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Se acaban las palabras para nombrar el tiempo

que nos aqueja ahora,

que nos siembra de pensamientos

ajenos, lúgubres y espesos.

Se acaban las palabras , brota la ira.

la cólera estalla en la mirada

y el dolor aprieta un corazón herido,

masacrado, por lo que ven ojos cautivos,

 desarmados, ante el mal, y ante la vida

que lleva a los pobres a la muerte

mientras engorda y engrasa bolsillos

 de almas negras, como lumiacos

que brillan y se deslizan por el suelo

campando por angostos caminos

encenagando todo. Manchando con su baba

las sementeras y los vados

que se tornan espesas y cubiertas de lodo.

Atenazando bocas, atando presencias

y dejando en desuso la memoria,

 nos grita desde lejos:

que ya no queda nada.

 Se cierran las alamedas del alma,

 hombres necios amordazan la libertad

mientras  la palabra  queda corta

para clamar, para gritar, o llorar

por la paz, por la palabra.

Se nos llena el estomago de rabia

los ojos, se acristalan de lluvia

y el grito desgarrado se oye lejos.

Ya no queda nada.

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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