No estoy ofendida.

lluvia

No me ofende ya, que obviaran a María Luisa León o a Zenobia Camprubí. Que la pobre Maria Luisa, se ocultara bajo la estela de Alberti, hasta que vieja, la arrinconara en pos de otra más joven. Cosas de los genios. No me molesta que se olvide que un puñado de mujeres en el siglo XIX, sin violencia, con el escudo de su cuerpo, de sus mentes abiertas y valientes,  franquearan el futuro, con huelgas de hambre, encadenándose, para conseguir el voto y ciertos derechos, que nos separaran de la esclavitud.  Años después el Mahatma tomó ejemplo de su lucha para liberar la India. Lo consiguió, pasó a la historia, mientras las genuinas, quedaron en la mente popular, como bigotudas gritonas: Las sufragistas. No me ofende, que Rosa Chacel,  Carmen Martín Gaite, Isabel Allende,  Ana Maria Matute, María Zambrano, Montserrat Roig, Rosalía de Castro…y tantas, estén postergadas por poetas, novelistas varones. No me ofende que apenas recuerde pintoras porque en los museos no hay mucha mujer. No me irrito, porque durante más de 5000 años fuimos postergadas por la cultura, la ciencia, la literatura, la pintura… Que apenas se nos enseñaba a leer, que se nos recluía en casa, esclavizadas a las labores “femeninas”. De verdad, no guardo rencor por ello.

Se me olvidó que el primer crédito que pedí, estando casada, tuvo que autorizarlo  mi marido de entonces, aunque era para mi empresa. Que me podían meter a la cárcel por infiel, mientras a él, se le recriminaba…un poco. Que socialmente era una zorra, mientras ellos eran unos chicos divertidos. Se me olvida que tuve que coger un vuelo a Londres con el desamparo de disponer de mi cuerpo, huida, herida y penalizada, mientras ellos se quedaban tranquilos en casa. Que penamos con hijos, sin pensiones, sin medidas cautelares por maltrato, que corrimos con miedo por las calles, para volver a casa, o con el terror de que un desalmado nos esperara, porque decía que nos amaba, que le pertenecíamos. Sin amparo de nadie, porque tú te lo has buscado, algo habrás hecho…Se me olvida tanto…Y se me olvida, para ser como ellas, mis hermanas. No quiero llenarme de rabia, rencor para  seguir viviendo, codo con codo con muchos hombres que arriman el hombro en nuestra lucha. Porque no podemos generalizar, ¡qué va! Hablamos de terrorismo vasco, palestino, judío, irlandés, árabe. Y nadie se molesta, oye, pero si decimos terrorismo machista: gritos que ensordecen nuestros oídos. “Estas feminazis, generalizan, nos meten a todos en el saco…Son ratas de cloaca”. Que lo he oído, y leído yo, ayer mismo. Pues eso, sin rencor, pero el terrorismo machista- patriarcal, nos mata. A vosotros también, chicos. Y os amputa, a vosotros también, chicos. Y claro que hay mujeres machistas, y hombres feministas, que conozco muchos de ambos. Tan obvio, como que hay árabes que no son yihaidistas ni musulmanes.

Lo que no quiero es olvidarme,   que sin gritos, sin violencia (no hay un solo muerto del movimiento feminista), hemos seguido estar vivas, avanzar, hacer le mundo más libre, más vivible. Se nos insulta, se nos ningunea y seguimos. Mueren por eso, porque no nos derrotan. En el silencio de las casas, rodeadas de esos brazos que dicen, protegernos: siguen muriendo, siguen torturadas, siguen…  Mientras algunos nos ladran. Y sin rencores, oiga.

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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