Hay veces que se rompe la calma

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A veces alimento la hidra maléfica

que hay en mí. Se levanta,

con la cabeza enhiesta, hilarante,

con paso firme, camina,

se cruza por delante

de mis ojos, me abruma,

 me deja, sin aliento, sin brío, sin cortante

con que acceder a los tibios pensamientos

que cada tarde, cuando el crepúsculo llega,

me inundan como bálsamo,

ante el infierno cotidiano del recuerdo.

La hidra, me empacha, me inunda

con amplia llama, quema mi calma,

me agita, desespera. Me ensalza,

las cosas que no tengo, que perdí,

que quedaron en el recodo del camino

andado de mil pasos, en el silencio

tormentoso de mi paso.

A veces, como loca, la hidra se enrabieta,

aposenta mi casa, me amedrenta,

llega a invadir la habitación entera,

entonces tomo calma,

amplio el abanico de mi tiempo

la dejo pasear, un rato, a sus anchas,

para luego, encerrarla bajo llaves y antorchas

en el fondo, oculto de mi alma.

Santander-1-6-14, 18,18. 143 días sin ti.

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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