El pordiosero

El silencio se cernía por las calles

como velo enfebrecido   que se filtra

entre luces y lluvia; se acababa

un día cualquiera. Era tarde,

tú recogías el pequeño templete

donde agonizas las penuria cada día.

Un perrillo en su cuna te acompaña

fiel, orondo, bien criado, es seguro

que come de tu plato al mediodía.

Esa es toda tu pertenencia, y quizá

algunas monedas, que displicentes

te caen en la escudilla

que antepones al viandante, sin mirarle…

Yo caminaba deprisa, hacía frío,

el cansancio de un día atravesado

me combaba la espalda demasiado…

Marchaba rauda, casi sin fijarme

cuando tus ojos se chocaron con los míos.

Había frío, desamparo, soledad y recidumbre,

en los tuyos, en los míos…solo prisa

por llegar a alguna parte.

Tú en cambio, con paciencia recogías

la endeble rutina de tu día.

Una mesa pequeña, una cuna,

donde paciente reposaba tu perrillo

también una tímida escudilla

con tibias monedas tintineantes.

Poca cosa. Quizá para ti  eran bastante.

Ignoro tu aposento y tu rutina

de viandante por el mundo sin destino.

A mí me esperaba el  templado hogar

que dejé en espera de mañana;

a ti la gélidez de algún refugio,

un jergón, una tibia  sopa y un  rincón,

donde, calmo, descansar de tanta vida

tú y tu perrillo tan cuidado .

María Toca

Santander-30-01-2019. 22,50

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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