El atardecer, cuando huyo

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No sé qué tiene el atardecer, que llega

atrayendo sobre si, la calma difusa de la tarde,

envuelve y embelesa el cuerpo

con la  suave melancolía que alivia

las tormentas, los perennes rebatos

de un día en que yergue liviana

la parda sementera de un destino bárbaro.

Mientras el crepúsculo eleva

el manto de acidulado gredal en el cielo,

se deja caer en el rellano de la vida

la torcaz pesadumbre del recuerdo

y alivia, siempre, la costumbre,

de hilvanar momentos sin resuello.

El sol se duerme, cansado de alumbrarnos,

mientras, en lo alto, se eleva pausada,

la oscuridad aletargada

con la salida, rumbosa de la luna

que viene a aplacar la oscuridad

y se lleva con ella, los rescoldos

de un día, aciago, alegre o normal

para almacenarlo en el recuerdo.

Por eso, si tengo que elegir momento

de huida, elijo, perder el rumbo

en la suavidad que me permite

un atardecer en el estío.

Santander-7-11-15. 19,15.

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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