Dignidad en las calles.

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Reconozco una incapacidad manifiesta para el circunloquio. Eso de deformar con palabras una verdad oscura o sangrante, me molesta y me supura. Llamar gobernabilidad, cuando se trata de compadreo, me resulta escandaloso. Llamar liberalismo economicista,  a la especulación y el esclavismo, me prostituye el lenguaje, lo interiorizo como insulto personal.

Y nos acostumbramos. Todos, caemos en la molicie de las palabras cómodas, que amortiguan el golpe del escándalo. Cuando vemos niños esclavos, trabajando por un euro para que vistamos barato y los benefactores de las patrias  sigan forrándose, sus nenas calcen botas de montar corceles y se relacionen entre sus iguales, torcemos el gesto, no sea que se nos descoloque el invento de la tranquilidad.

A la traición le llamamos consenso. Al robo, le llamamos hacer negocio. A comprar voluntades, le decimos, influencer y así vamos  andando como quien no quiere la cosa.10690352_721274197910447_3412542899108224762_n

Y los conciábulos nunca tienen bastante. Miremos un ejemplo: un partido que abandonó su esencia marxista (recuerdan eso de que hay que ser socialista antes que marxista…nadie analizó lo que significaba) luego nos convenció que de entrada No, pero luego Sí, que el argumento había tornado al tomar el poder. Más tarde descapitalizó la industria patria, en aras de seguir parámetros europeístas que, nos contaron, traerían modernidad y progreso, cuando lo que trajo es más paro, y construyó un país de servicios y turismo . Más tarde desmantelaron sindicatos,  compraron líderes,  todo en aras de la paz social. Bendita socialdemocracia de tubo escaso.  Tú sigues esclavo  con utilitario e hipoteca y yo me quedo con la plusvalía. Más tarde, tragaron (mos) con la confraternización del fascio. Nada de cribas, nada de purgas, mejor reconvertir al fascista, unirlo al grupo. La República, si eso, para el futuro, que no urge, que estamos bien manteniendo la piara de Borbones, sus primos, cuñados, barraganas, amigos… El GAL, no cuenta, un poco de guindilla en la lucha antiterrorista, si tal, lo ocultamos que para eso está la cal.  Todo por la reconciliación, ignorando que nadie puede reconciliarse si no hay catarsis,  reconocimiento de culpa y asunción de perdón. Y tragamos. Más tarde llegó el 135, con nocturnidad y alevosía, pero ahí ya era tarde.

Luego derramamos lágrimas por una historia que jamás defendimos, que no protegimos y que apenas cultivamos. Y nos extraña que un tipo que desciende del Movimiento nos ponga bridas y yunque. No sé si lo merecemos, pero hemos opositado con fuerza.313327_243341095703762_139909_n

Quiero acabar con mensaje positivo. Algunos se quejan de que la lucha salga a la calle, de que en la Universidad se grite, que haya manifestaciones en vez de caminar en orden y silencio. Hay mil veces más dignidad entre los que salen y gritan que en todos/as las mansas/os que se ungen el yunque sin piar. En las puñeteras calles, está la esperanza. En lo demás dejé de creer  mucho antes de que dieran un golpe de estado en Ferraz. Por mucho que lo disfracen.

 

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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