Canción sin motivo ni causa

11

Fue lluvia en Abril

desesperada.

En Mayo, floreció

cual rosa que enhebrada

cubrió de color

la tierra

que callada,

recibió

el color y su sustento,

despojado de tiempo

y de consuelo.

El estío abandonó

sus flores secas.

El viento del otoño

barrió, con saña

las esquelas

de aquellos pétalos

abiertos, en barbecho

que murieron

a poco de nacer,

escarnecidos,

de belleza y ruda suerte

conducidos.

El torcaz invierno

trocó en abono

macilento, la tierra

que bramó con ese viento,

presto a devolver

la sabia entregada

en el nuevo ciclo

que esperaba.

La flor y su costumbre

se mostraba

abierta a sutiles

y alabadas

 complacencias.

Por eso, cierro

el ciclo con mi mano,

la cubro de un infausto

manto

que por sobrevivir

se muere, el canto.

Santander-22-5-2016. 21,15

Acerca de Maria

Escritora María Toca: 1ºPremio Ateneo de Onda Novela, 2016: Son Celosos los Dioses 2ºPremio de Relato Ateneo de Fraga: El Paseador, 2014 Finalista Premio Internacional de Relato Hemingway, 2013 Finalista de varios premios más de relato. Poeta Articulista/Coordinadora/ Fundadora de LA PAJARERA MAGAZINE. Obra publicada: Novela: El Viaje a los Cien Universos Son Celosos los Dioses Relatos coral: Vidas que Cuentan
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